E lucevan le stelle,
ed olezzava la terra,
stridea l'uscio dell'orto,
e un passo sfiorava la rena...
Entrava ella, fragrante,
mi cadea fra le braccia...
Oh! Dolci baci, o languide carezze,
mentr'io fremente
le belle forme disciogliea dai veli!
Svanì per sempre il sogno mio d'amore...
L'ora è fuggita...
E muoio disperato!
E muoio disperato!
E non ho amato mai tanto la vita! Tanto la vita!
*****
Y brillaban las estrellas,
y olía la tierra,
chirriaba la puerta del huerto,
y unos pasos rozaban la arena...
Entraba ella, fragante,
caía entre mis brazos...
¡Oh, dulces besos! ¡Oh, lánguidas caricias,
mientras yo, tembloroso,
sus bellas formas desataba de sus velos!
Se desvaneció para siempre mi sueño de amor...
La hora ha pasado...
¡Y muero desesperado!
¡Y muero desesperado!
¡Y jamás he amado tanto la vida! ¡Tanto la vida!


Un aria increíble sin duda. Jesús me la grabó cantada por Franco Corelli. Es desgarrador, impulsivo, muy fuerte, genial. Me encanta. Saludos matutinos.
Una vez muertos es cuando amamos todo lo perdido.
¿Cómo estás profe? Me pasaron un juego llamado 5 hábitos extraños, me pareció al menos curioso, y tengo que pasarlo. Las reglas están en mi blog por si lo quieres continuar.
Un abrazo.
PD: tenemos fecha para la próxima representación, 11 de febrero. Quizás en el Teatro Antonio Gala de la Rinconada. Intentaremos abrirlo un poco al público, a ver que pasa. Por cierto tengo cosas japonesas, a ver si te las paso. Estoy ahora liado con Borges, me trae loco. Ciao
La primera vez que mis oidos escucharon esta hermosa área, fue... en una novela brasileña, no sé ni sabré quien fue el ejecutante, pero me dejó marcado,es una pieza que muestra cuanto puede desgarrarse el ser humano con el dolor producido por un amor... Puccini supo bien colocar en esta hermosa ópera esta área... La única palabra con la que se puede analogar esta àrea de Tosca es MARAVILLOSA